Al PRI solo le queda refundarse o desaparecer: Encarnación Alfaro

2019-01-21

Por Alan Castro y Feliciano Guirado


Para el priista sonorense José Encarnación Alfaro Cázares al Partido Revolucionario Institucional solo le queda transformase y refundarse o diluirse y desaparecer, pues considera que el tricolor vio agotada su existencia como partido hegemónico en el país.

El licenciado reconoce que el PRI en los últimos seis años no estuvo a la altura de las expectativas de la sociedad, la cual esperaba que después de doce años en la oposición pudiera plantearse como un partido que impulsara una transformación en el país.

En cambio, Alfaro Cázares declara que el PRI cometió el error de restablecer un viejo esquema autoritario de mando del presidente de la república al partido, perdiendo autonomía y extraviando su orientación ideológica, alejándose de sus bases y principios.

Además, manifiesta que en el partido permitieron que se les identificara con prácticas muy negativas para la sociedad como es la ineficacia, la corrupción y la soberbia, lo cual hizo que la sociedad votara por una opción diferente a la del tricolor en la pasada elección.

“¿Le llego la fecha de caducidad al partido como lo conocemos?”, cuestiona el semanario, “Digamos que el PRI vio agotada su existencia como partido hegemónico”, responde Encarnación Alfaro, por lo cual reitera solo queda refundarse o desaparecer.

En ese sentido, forma parte de una corriente nacional de opinión denominada Movimiento Líder, el cual busca la transformación del PRI con una serie de propuestas que hacen convergencia en cinco conceptos: legalidad, inclusión, democracia, eficacia y refundación.

Esta corriente de opinión que en su nombre lleva la propuesta según Alfaro pretende actualizar el programa de acción y la declaración de principios del PRI, así como adecuar la estructura y normas internas de vinculación entre los dirigentes y los militantes del partido.

En ese tenor, José Encarnación Alfaro Cazares reconoce que la nueva corriente de opinión no obedece a una jefatura política vertical y autoritaria que justifique sus acciones, sino que ahora depende de los militantes el rumbo que le quieren dar al partido.

Dicho eso, aclara que no son una disidencia interna del partido y no están en contra de la dirigencia nacional, sino a favor de ayudarles a que desarrollen un efectivo programa de consulta a los priistas para construir entre todos ese nuevo modelo de partido.

“Ya no puede el PRI tratar de cambiar desde la cúpula, ya no resiste dirigencias oligárquicas, es decir, el cambio del partido debe surgir desde el municipio, desde la base”, agrega el licenciado Encarnación Alfaro.

Y aunque reconoce que hay quienes se oponen y quieren quedarse con el PRI como si fuera una franquicia para conservar las pocas posiciones plurinominales o bien seguirse manteniendo con privilegios en el régimen político.

Alfaro también reconoce que hay quienes sí quieren enfrentar el reto de transformar y refundar al revolucionario institucional,  “de hacer otro partido sobre las bases mismas del PRI para dar una opción distinta a la sociedad”, enfatiza.

“¿Morena es el otro PRI?” cuestiona el hebdomadario, José Encarnación Alfaro Cazares reconoce que hay quienes quieren decir “la cuarta etapa del PRI es Morena”, y aunque no son partidos antagónicos ideológicamente, aclara sí hay una gran diferencia.

Dicha diferencia radica en que el PRI sí venía impulsando una efectiva cuarta transformación, la cual es una idea que surge el partido y era para establecer la cuarta república en el país, propósito que se ha tergiversado a raíz de los resultados electorales.

“Este resultado electoral restituye al viejo PRI, el PRI hegemónico, que ahora es Morena como partido hegemónico, el presidente todo poderoso priista, es el presidente todo poderoso y con controles en el congreso”, acusa Alfaro Cázares.

Es por eso que considera que no hay dicha transformación, sino un estilo personal de gobernar más vinculado a un fenómeno populista, que a un cambio de régimen, “López Obrador se siente cómodo porque él soñó con ser presidente priista”, advierte.

Pues argumenta que Andrés Manuel está llegando a la presidencia en condiciones que semejan lo que fue el PRI de hace muchos años, “¿es eso lo que quieren los mexicanos?, ¿el restablecimiento del régimen de partido hegemónico y de poder absoluto?”, cuestiona.

Precisamente, en cuanto a su relación con el nuevo gobierno federal, Encarnación Alfaro aclara que el PRI no es enemigo de Morena y mucho menos del presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, pues en el partido tienen un proyecto por el cual luchar.

Eso sí, todo aquello que se aparte de un buen ejercicio de gobierno encontrará una oposición enérgica, pero con propuesta, “no vamos a caer en un aventurismo político de una oposición intransigente, el PRI tiene el reto de recuperar su proyecto ideológico”.

Y a quienes ven a Morena gobernando Sonora en el 2021, José Encarnación Alfaro Cázares les dice que en política ninguna derrota es para siempre y ninguna victoria es permanente, además en dos años las cosas, de manera política y social, pueden dar giros inesperados.

“No sabemos de aquí al 2021 qué va a pasar con el PRI a nivel nacional, el PRI en Sonora está vinculado, es parte de un partido de carácter nacional”, sostiene, y confía en que los priistas sonorenses se van a involucrar en este proceso nacional de cambios internos.

Asimismo, Alfaro Cázares señala que el priismo a nivel nacional ve a Sonora como un espacio de oportunidad, donde gobierna una destacada militante y enfrenta el reto de consolidar un liderazgo político que le genere al partido una nueva actitud.

En ese sentido, indica que el mayor activo que pueden tener en Sonora es el ejercicio de un buen gobierno, “gobierno eficaz, honesto, transparente, de resultados como seguramente lo seguirá haciendo la gobernadora Claudia Pavlovich, nos va ayudar mucho como partido”, asegura.

En cuanto a lo que tiene que hacer el PRI en Sonora para mantener el Palacio de Gobierno, Encarnación Alfaro recomienda primeramente prepararse para ser eficaces electoralmente y en el abanderamiento de causas de cara al inicio del proceso del 2021.

Asimismo, involucrarse de manera efectiva en el proceso nacional de refundación del partido, “lo que no puede hacer es dormirse en los laureles, de decir aquí somos un PRI distinto, la idea del PRI Sonora ya quedó sepultada hace mucho tiempo”, advierte.

Hablando del 2021, Alfaro sostiene que el factor fundamental en Sonora para saber quién gana el Gobierno del Estado será aquel partido que logre construir liderazgo entre los ciudadanos, pues ningún partido, incluso Morena, ganará solo el Gobierno del Estado.

Para las siguiente elecciones José Encamación Alfaro Cazares considera que los procesos de postulación de candidatos van a ser absolutamente democráticos, pues el PRI debe de olvidarse de decisiones copulares porque si siguen así, insiste, el partido va a desaparecer.

Mientras que la fuerza del candidato del PRI va derivar de dos cuestiones: el liderazgo de quienes aspiran la candidatura y segundo de lo que decida su militancia, porque una militancia que hace a un candidato, es una militancia que lo defiende en las urnas.

Hablando de militantes destacados, Alfaro considera que el licenciado Beltrones seguirá en la perspectiva de lograr un cambio de régimen en el país, “lo veo como un actor muy importante no solo en el PRI, sino en el contexto político en general del país”, enfatiza.

Sin duda, la refundación del partido a nivel nación será un tema que tenga ocupado al licenciado José Encarnación Alfaro, “¿cerca o lejos de Sonora?” pregunta por último el semanario: “yo siempre estaré cerca de Sonora, es mi tierra”, responde.

De igual forma Alfaro expone que fue un gran honor como priista que la dirigencia nacional le pidiera encabezar los trabajos de la reforma política la Ciudad de México y todo el proceso de transformación como una nueva identidad federativa.

Donde precisamente participó como diputado local en el proceso de la integración de la constitución política y de las primeras leyes constitucionales, lo que lo llevó también a que el PRI lo postulara como candidato al Senado de la Ciudad de México.

“¿Te gustaría ser dirigente del PRI en la CDMX?”, “Es una meta que me he propuesto porque sé que puedo unir a los grupos de la ciudad”, responde convencido que puede ser un puente entre los grupos y lograr que el partido se fortalezca en la Ciudad de México.


Renovar o morir, ya van varios meses que escuchamos el mismo discurso, ¿qué tiene que hacer el PRI?

El partido ha tenido una función histórica muy importante en la república y ahora está pasando por una etapa muy difícil en su historia. Después de haber sido un partido constructor de instituciones, el partido que promueve la transición democrática, después de haber perdido la presidencia y haberla recuperado después de doce años, el partido en los últimos seis no estuvo francamente al nivel de la expectativa de la sociedad.

La sociedad esperaba a un PRI que después de doce años en la oposición pudiese plantearse como un partido que impulsara una real transformación en la república, y en cambio cometimos el error como partido de restablecer un viejo esquema autoritario de liderazgo o de mando del presidente de la república sobre el partido.

El partido pierde autonomía y extravía su orientación ideológica, el partido en estos seis años se alejó de sus bases, de sus principios y permitimos que nos identificaran con prácticas muy negativas para la sociedad como es la ineficacia en el combate a la inseguridad, la corrupción que tanto lastima a la sociedad y por supuesto en una actitud de quienes gobernaban en nuestra representación, de soberbia, de incomprensión, de alejamiento. Todo esto hizo que la sociedad votara por una opción diferente.


¿Será más difícil en este trance hablar bien del PRI?

No necesariamente, se asocia ese tipo de fenómenos al PRI pero ningún partido político es una institución que genere o promueva este tipo de vicios como el de la corrupción o la ineficacia en el ejercicio del gobierno, los partidos políticos somos instituciones que nos debemos guiar con base en un proyecto ideológico y un programa de carácter social. ¿Qué es lo que tiene que hacer el PRI?, tiene que rescatar esa raíz ideológica, tiene que ubicarse como una opción de gobierno frente a la sociedad y demostrar que como institución no tenemos vínculos con ese tipo de prácticas tan negativas.


¿Se la van a regresar a Morena? ¿Van a estar muy pendientes del gobierno de López Obrador?

No en ese sentido, el partido tendrá la obligación de defender, insisto, su proyecto ideológico, todo lo que haga el gobierno de López Obrador que vaya en la dirección correcta de mejorar las condiciones de vida de los mexicanos, de combatir efectivamente la inseguridad, de acabar con la corrupción, de llevar los beneficios del desarrollo a los grupos sociales más desprotegidos, todo eso va a contar sin duda alguna con nuestro apoyo.

Nosotros no somos enemigos de Morena y mucho menos de López Obrador, tenemos un proyecto por el cual luchar, pero todo aquello que se aparte de un proyecto social democrático, de auténtica apertura a la participación de la sociedad, todo aquello que no vaya orientado a esos propósitos de combate a la corrupción o de garantizar la seguridad de todos los mexicanos va encontrar en el PRI a una oposición enérgica pero con propuesta.

No vamos a caer en ningún momento, tengo la certeza, en un aventurismo político de una oposición intransigente, de ninguna manera. El PRI tiene el reto de recuperar su proyecto ideológico y desde esa perspectiva seguirse planteando como una opción de gobierno en un México totalmente diferente al que hemos vivido en los últimos diez años.


¿Qué les dices a Morena que ya se ve como inquilino en el Palacio de Gobierno de Sonora en el 2021?

Que en política ninguna derrota es para siempre, ninguna victoria es permanente. Quien se dedique de manera profesional y por vocación a la política tiene la obligación de ser una persona particularmente informada y tiene la obligación de ejercer un análisis prospectivo de las cosas de manera muy objetiva, las cosas de manera política social puede dar giros inesperados.

Ya lo vimos el primero de julio, todos esperábamos un resultado electoral de tercios y un triunfo apretado de quien ganara, incluso de López Obrador, nos estábamos preparando para construir una opción de gobierno de coalición y ¿qué sucede?, que por una parte López Obrador, a quien le bastó dar la idea, la imagen de una persona decente, para convertirse en revolucionario captó la inconformidad, el hartazgo, la molestia de grandes grupos de la sociedad en contra del régimen que identificaba con el PRI.


¿Mantendrá el PRI  el gobierno del estado?

No sabemos de aquí al 2021 qué va a pasar con el PRI a nivel nacional, el PRI en Sonora está vinculado, es parte de un partido de carácter nacional.


¿Cómo ven desde el altiplano los políticos del PRI a Sonora?

Vemos a Sonora como un espacio de oportunidad, aquí gobierna una destacada militante de nuestro partido y obviamente enfrenta el reto de consolidar un liderazgo político que le genere, que le inyecte, que le dé al partido una actitud nueva, distinta, de comunicación con la gente y de presentación de propuestas, el mayor activo que podemos tener nosotros en Sonora es el ejercicio de un buen gobierno de resultados.

En buena medida las palabras de Luis Donaldo Colosio se aplican en todos estos casos, cuando es un gobierno que ha emergido de nuestro partido, el gobierno actúa, el partido resiente. El ejercicio de un gobierno eficaz, honesto, transparente, de resultados como seguramente lo seguirá haciendo la gobernadora Claudia Pavlovich, nos va ayudar mucho como partido. Ahora, ¿qué pasará en el 21? ¿Seguiremos en el PRI a nivel nacional con la misma estructura, con el mismo logotipo, con el mismo nombre?


Ya traen un movimiento, un grupo a nivel nacional…

Así es, una corriente nacional de opinión, la cuarta que se constituye en la historia del partido, es el Movimiento Líder que tiene poco de haberse constituido, ¿por qué el nombre de líder? porque cuando revisamos lo que requerimos para transformar al partido nos dimos cuenta de que todo el conjunto de propuestas hacían convergencia en cinco grandes conceptos cuya primera letra que denomina a cada uno de los conceptos forma la palabra líder: legalidad, inclusión, democracia, eficacia y refundación.

Esta corriente de opinión en su nombre lleva la propuesta. Legalidad, con respecto al marco legal general de la república que regula a los partidos políticos y por supuesto en el cumplimiento de nuestras normas internas. Inclusión, porque el partido no es de un grupo o de una persona, el partido es de todos los militantes, todos caben. Democracia no solo para elegir dirigentes y postular candidatos, sino para tomar decisiones también, tenemos que democratizar los procedimientos de toma de decisiones, volver al proyecto de Colosio en donde los consejos políticos deberían constituirse en espacios donde las fuerzas más significativas del partido son corresponsables de la dirección política. Eficacia porque perdimos eficacia hasta para comunicar, fuimos ineficaces para comunicar, para gestionar, para abanderar, para organizarnos política y electoralmente, para el activismo, tenemos que recuperar eficacia. Y por supuesto, refundación, del cual entendemos como el proceso en el cual a partir de las bases ideológicas del origen del partido, de su proyecto inscrito en la constitución del 17, hacer una nueva edificación, una nueva estructura, generar un nuevo partido a partir de las raíces ideológicas políticas del PRI.


¿Cambiar al PRI en su totalidad? ¿Hacer otro partido?

Otro partido, pero cambiarle el nombre no significa que es otro partido, construir otro partido es decir cómo nos organizamos desde la base, ¿tienen razón de seguir existiendo los comités seccionales?, ¿nuestra integración sectorial responde al momento actual?, los comités municipales estatales y el propio comité nacional, ¿corresponde a un partido en la condición en la que nos encontramos?

Todo eso tenemos que modificar, tenemos que actualizar el programa de acción, ya no somos un partido en el gobierno, tenemos que actualizar nuestra declaración de principios para diferenciarnos de Morena y de otros partidos, tenemos que adecuar nuestra estructura y nuestras normas internas de vinculación entre dirigentes y militantes.


¿No habrá resistencia por parte de políticos conservadores?

Puede haberlo, sin embargo lo más importante en este momento para el partido, lo que vemos quienes estamos en esta nueva corriente de opinión es que ya no hay una jefatura política vertical y autoritaria. No tenemos un presidente  de la república con el cual justificarnos para hacer o no hacer cosas, ahora depende de los cuadros, de los dirigentes, de los militantes, el rumbo que le queramos dar al partido. Dicen por ahí “les queda el grupo de gobernadores”, si los actuales gobernadores del partido no asumen su responsabilidad hacia el partido ejerciendo un buen gobierno, poco favor le hacen al partido.


¿Claudia Ruiz Massieu qué les ha dicho? ¿Lo han platicado?

Claro que lo platicamos porque nosotros no somos una disidencia interna, no estamos en contra de la dirigencia del partido, al contrario, estamos a favor de ayudarles a que desarrollen un efectivo programa de convocatoria para consultar a los priistas, para construir entre todos ese nuevo modelo de partido. Ya no puede el PRI tratar de cambiar desde la cúpula, ya no resiste dirigencias oligárquicas, es decir, el cambio del partido debe surgir desde el municipio, desde la base.

Tenemos que reflexionar por ejemplo en lo que son nuestros sectores, agrario, obrero, popular, cuál es su condición como organizaciones, que representan intereses económicos de grupos específicos, sindicatos, trabajadores del campo, ¿cuál será su papel como organizaciones que tiene representación en órganos administrativos o en consejos directivos de instancias gubernamentales que deben estar al margen de cualquier partido político?

 

¿Movimiento líder es una transformación o es un nuevo partido?

Es una corriente interna en el PRI que procura construir un nuevo partido, así tan fácil. Es construyamos un nuevo partido, alguien dice “le cambiamos el nombre”, no sabemos.


¿Es fácil hacer otro partido?

No es fácil.


¿Qué pasará con toda la militancia? ¿Se van en automático?

Hay que revisar las experiencias recientes en la república, cómo surge el PRD después de la escisión que hubo en el partido cuando sale Cárdenas y Muñoz Ledo, y forman el Frente Democrático Nacional y después sobre la base del registro de Partido Auténtico de la Revolución Mexicana y de lo que fue el Partido Comunista Mexicano forman el PRD.

Morena fue una escisión del PRD, que sí tuvo que ir al país a construirse como partido, sin embargo Morena es un movimiento más que partido, es un movimiento que toma toda la fuerza territorial que tenía el PRD y le suma otros grupos, tiene el reto de convertirse en partido sin embargo el proceso de formación de constitución de Morena fue muy importante y muy aleccionador.

Claro que se puede, tenemos la ventaja nosotros de que ya tenemos un partido, ya hay un registro, ya hay una historia, ya hay un proyecto, ya hay un modelo que seguir, lo que necesitamos es adecuar la estructura, el edificio, todo el andamiaje para poder movernos como partido en las condiciones que quedamos después del primero de julio. Nuestra representación en el congreso federal es la más pequeña de nuestra historia, 47 diputados y 14 senadores.


¿Lo que le espera a Sonora de parte del PRI dependerá de la nueva corriente?

Los priistas sonorenses sin duda alguna se van a involucrar en este proceso nacional de transformación, de refundación, en este proceso de cambios internos.


¿No será muy costoso en tema político y económico?

No lo es, es más costoso desaparecer o morir, solo nos queda transformarnos, refundarnos o diluirnos y desaparecer, es lo que nos queda.


Dicho esto, ¿le llegó la fecha de caducidad al partido como lo conocemos?

Digamos que el PRI vio agotada su existencia como partido hegemónico, como partido dominante a principios de los años 70’s cuando empieza en el país el proceso de transición democrática para eliminar el partido hegemónico y el poder casi absoluto del presidente de la república, lo curioso es esto, a  partir de ahí empieza la crisis del partido que se agudiza en los años 80’s porque no logra transformarse y por otra parte, apoya la implementación de políticas económicas neoliberales que lo hicieron apartarse más de los grupos sociales e hicieron que crecieran opciones como PRD, Morena o como otros partidos.  


¿Morena es el otro PRI?

Hay quienes quieren decir “la cuarta etapa del PRI es Morena”, no necesariamente, no lo veo tan sencillo. Digamos que en términos generales no somos partidos antagónicos en cuanto al alineamiento ideológico, Morena y el PRI pertenecemos a la social democracia pero hay una gran diferencia, nosotros veníamos impulsando una efectiva cuarta transformación.

La cuarta transformación es una idea que surge en el PRI y es para establecer la cuarta república en el país, sin embargo el resultado electoral del primero de julio dio un viraje y resulta que el presidente Andrés Manuel López Obrador, que originalmente venía impulsando una nueva configuración de la república, este resultado electoral restituye al viejo PRI, el PRI hegemónico, que ahora es Morena hegemónico, el presidente todo poderoso priista, es el presidente todo poderoso y con controles en el congreso.

La pregunta es: ¿eso quiere México? ¿Eso queremos los mexicanos? ¿Restablecer el viejo régimen priista?, yo creo que no, y es ahí donde se puede y se debe establecer la diferencia de proyecto y de alineamiento ideológico del PRI con Morena.


¿Es una falsa cuarta transformación la que pregona Morena?

No es una transformación, es un estilo personal de gobernar, es decir, el hecho de decir no voy a dormir en Los Pinos o voy a viajar en avión comercial o voy a ganar 100 mil pesos, eso no es cambio de régimen, eso es una forma personal, digamos más vinculado a un fenómeno populista, que a un cambio de régimen. Pero el presidente López Obrador se siente cómodo porque él soñó con ser presidente priista y está llegando en unas condiciones que se asemeja lo que fue el PRI hace muchos años.

Yo insisto en la pregunta y ahí está el terreno de oportunidad para el PRI, ¿es eso lo que quieren los mexicanos?, ¿el restablecimiento  del régimen de partido hegemónico y de poder absoluto meta constitucional del presidente de la república?, con facultades más allá de lo que dispone la constitución.

¿Eso quieren los mexicanos?, el primero que tiene que decir no podemos restablecer el régimen autoritario vertical de partido hegemónico como fue el PRI es el PRI mismo, tenemos que plantear cuáles son las diferencias, tenemos que plantear qué entendemos por cuarta transformación y entendemos un cambio de régimen, del sistema presidencialista que tenemos hacia un régimen semiparlamentario en donde todas las fuerzas políticas del país se han corresponsables de la integración de un sistema democrático, eso es lo que nos falta construir, la república democrática pero en sus dos acepciones, democrático en lo electoral y democrático en lo social, no solo como un régimen jurídico, sino como dice la constitución, como un sistema de vida basado en el constante mejoramiento económico, político, social y cultural de la población.


¿En cuánto tiempo estimas que suceda el cambio del PRI?

Primero tenemos que resolver internamente nosotros el modelo que queremos construir y debo ser claro, sí hay fuerzas que se pueden oponer y que quieren conservar, sí las hay, hay quienes quieren quedarse con el PRI como si fuera una franquicia para quedarse con los pocos espacios de representación proporcional que puede tener, sí lo hay; hay quienes quieren quedarse con el partido como una forma de seguirse manteniendo con privilegios en el régimen político de Morena; y existimos quienes queremos enfrentar el reto de transformar, de refundar, de hacer otro partido sobre las bases mismas del PRI para dar una opción distinta a la sociedad.

Acción Nacional se va radicalizar, ya lo está haciendo, va a volver a su papel original de defender a los grupos privilegiados económicos, de defender al clero y de tomar el ala conservadora en el país, ya tiene sus primeros mártires, la muerte de la gobernadora y el ex gobernador en Puebla les da razón curiosamente a los panistas para tener un elemento de confrontación con el régimen.


¿Moreno Valle es el Clouthier de esta época?

Lo más interesante, abonando un poco en lo que vienen pensando muchos panistas es que Moreno Valle era un político en activo, su esposa ganó el gobierno y le ganaron a Morena, le ganaron a Morena el gobierno de Puebla y él se perfilaba como uno de los personajes que iban a cobrar una relevante importancia dentro de Acción Nacional y del país, eso les da ya elementos de confrontación con el neopopulismo nacionalista de López Obrador, porque ni siquiera puedo decir de Morena, porque Morena, insisto, no está configurado como un partido político.

Ahí queda un gran espacio en el centro democrático, en el centro progresista o en el centro izquierda que debe ocupar el PRI, ese espacio no se va a quedar vacío y el partido que tiene mayor posibilidad de ocuparlo para mostrarse como una opción seria ante la sociedad es el PRI, sin duda alguna.


¿Qué tiene que hacer el PRI en Sonora para mantener el Palacio de Gobierno?

Primero debe de orientarse en dos vertientes fundamentales y en muy poco plazo, el primero es prepararse para ser eficaces política y electoralmente y en el abanderamiento de causas de aquí a que empiece el proceso del 2021; y segundo, involucrarse de manera muy activa y muy efectiva en el proceso nacional de refundación del partido, la nueva dirigencia del partido tiene ese reto, lo que no puede hacer es dormirse en los laureles, de decir aquí somos un PRI distinto, la idea del PRI Sonora ya quedó sepultada hace mucho tiempo, tiene que ser un PRI en el estado reflejo de un partido nacional, el reto de la organización implica ir a los municipios, ir a los seccionales, ir a las colonias, hablar con la base, abanderar causas, somos gobierno aquí en Sonora.


¿Y el perfil idóneo para mantener ese gobierno cual sería de cara al 2021?

Primero creo que de aquí al 2021 va a suceder algo en Sonora que va ser reflejo de lo que va a ocurrir en el país, va a emerger una participación ciudadana distinta, el factor fundamental en Sonora para saber quién gana el Gobierno del Estado será aquel partido que logre construir liderazgo entre los ciudadanos, ningún partido, incluso pensando en Morena de aquí a ese años, ningún partido va ganar solo el Gobierno del Estado, tienen que sumarse a la sociedad.


Algo que hizo Eduardo Bours…

Eduardo procuró involucrar a grupos de la sociedad pero tuvo, desde mi particular punto de vista, el gran error de querer separar e independizar al PRI en el estado del partido a nivel nacional, eso nos generó muchos conflictos, una de las consecuencias fue la derrota porque una de las obligaciones que tiene un gobernador hacia su partido es que el siguiente gobernador o gobernadora sea de su partido, es uno de los mayores retos.

El perfil ideal para ser candidato exitoso o candidata exitosa, para hablar en términos de géneros, también de cualquier partido es el liderazgo y la vinculación que pueda tener ese personaje con la sociedad.


¿Qué opinión te merecen Ernesto Gándara, Sylvana Beltrones y Ernesto de Lucas?

Extraordinarios cuadros del partido, a Sylvana le viene de familia su vocación por la política, una joven mujer destacada, talentosa, que tiene también ese reto de vincularse más hacia las organizaciones de la sociedad; Ernesto Gándara con una formación muy sólida dentro del partido, él ya fue precandidato, él ya ha participado en procesos internos, es un cuadro formado en las líneas nacionales muy completo pero también necesita consolidar liderazgo hacia la sociedad; y Ernesto de Lucas es un cuadro más hecho en el ámbito local, tuvo un paso por ahí en el ámbito nacional federal pero la circunstancias lo regresan al estado, conoce muy bien la realidad de Sonora y también es un cuadro formado en el partido que tiene el reto de consolidar un liderazgo frente a la sociedad.


¿Los priistas se van a poner de acuerdo a la hora de seleccionar candidatos?

Para el tiempo que viene, los procesos de postulación de candidatos van a ser absoluta y totalmente democráticos, nos tenemos que olvidar del PRI de decisiones cupulares porque si seguimos estamos pensado en un partido que va a desaparecer, la fuerza del candidato del PRI va derivar de dos cuestiones: primero del liderazgo de quienes aspiran la candidatura y segundo de los que decida su militancia, porque una militancia que hace a un candidato es una militancia que lo defiende en las urnas.


¿El próximo candidato o candidata lo va a poner la militancia priista?

Sin duda alguna y con una fuerte vinculación a la sociedad, quiero poner un ejemplo, ¿por qué no ganó Morena en Jalisco?, gana Enrique Alfaro con Movimiento Ciudadano un partido que no tenía presencia en Jalisco, ¿por qué?, porque construyó un liderazgo y pudo haber ido con otro logotipo de otro partido y gana.

¿Por qué Jaime Rodríguez en Nuevo León gana como candidato independiente habiendo sido priista toda su vida?, porque generó y construyó un liderazgo y ambos se vincularon con grupos de la sociedad, eso es lo que nos falta como partido en todos lados, que los que aspiren a ser candidatos del partido construyan un liderazgo que los vincule con la sociedad.


¿No hay peligro de que con esas prácticas emigren priistas a otros partidos o candidatos independientes?

Afortunadamente lo que ha sido la transición democrática en el país deja muchas opciones de participación política, el terminar con el partido hegemónico nos dio esa posibilidad, ya no hay partido que te garantice por sí mismo el triunfo electoral, quiero decir que con sus militantes no gana. Cuando tú dices que emigren a otro partido me están diciendo que voten por otro partido, pero el hecho de que alguien esté afiliado en un partido no es garantía, en las actuales circunstancias, incluso de que vote por ese partido, lo que tenemos que procurar es el respaldo de la sociedad para la propuesta que hagamos en el proceso electoral.  

Por ejemplo, el partido Acción Nacional no tiene más de 300 mil afiliados en todo el país, ese es su registro partidario, sin embargo tiene varios millones de votos, Morena creo que no rebasa los dos millones de afiliados en su registro partidario y obtuvo el 53 % de los votos, más que hablar de migración, afiliaciones y militantes tenemos que ubicarnos en respaldo social, primero en los procesos electorales y segundo en el ejercicio de gobierno.

El reto de nuestro país y del estado está en lograr una mayor participación de la sociedad en los procesos de definición, de ejecución y vigilancia de las políticas públicas, hacia eso vamos, por eso Morena se está equivocando en la implementación de los programas sociales, la forma en que lo quiere hacer en un esquema asistencialista, en un sistema de clientelismo político, patrimonialista, soy dueño del gobierno y te puedo dar estos apoyos, nosotros pensamos que los apoyos sí deben darse pero a partir de esquemas democráticos donde involucren a la sociedad, donde la sociedad misma opine y participe en la definición de los apoyos, ¿a quién se le da y por qué se le da?, lo otro es simplemente tratar de ganar electorado dando dádivas sin resolver los problemas estructurales que genera la pobreza, ahí es donde está el área de oportunidad del partido.

Atendiendo otro aspecto de tu pregunta, ¿puede haber migración de cuadros y dirigentes que se vayan como cuadros y dirigentes hacía otros partidos? Claro que lo puede haber.


¿Qué pasará con los sectores y organizaciones del PRI?

Yo creo que CTM y CNC tienen que revisar a fondo su función política y económica, el interés fundamental, por ejemplo, de la CTM deben ser los trabajadores, sus condiciones laborales, su ingreso, ese debe ser el principal interés y obviamente los sindicatos no pueden ser, está prohibido por la constitución, no pueden ser fuente de reclutamiento o de afiliación para un partido político, dentro de esos sectores y centrales, debe haber respeto absoluto para que sus integrantes pertenezcan al partido que quieran.


¿Qué va a pasar con esas famosas cuotas de poder? ¿Qué pasará con la CTM que exige a veces posiciones?

Muy sencillo, tendrán que poner a sus aspirantes a competir con otros y si logran el respaldo de la militancia para ser candidatos, tendrán candidatos. Pero ya no podemos pensar en el PRI que sepultó la votación el primero de julio, tenemos que buscar los aspectos positivos que tenemos que conservar y eso está en su proyecto social, en su ideología, pero todo lo que fue prácticas políticas que nos llevaron a ese gran descalabro debemos enterrarlas, debemos desaparecerlas y generar una buena dinámica de relación de la militancia, con su dirigencia y del partido completo con la sociedad.


¿Peña Nieto se acabó al PRI?

No, no tuvo tampoco ese tino de acabar al PRI.


En el entendido que el gobierno actual y el partido reciente, obviamente el PRI, se llevó toda la carga negativa…

El PRI se llevó toda la carga negativa de aquellos aspectos también negativos del gobierno de Peña porque hay que ser honestos, hubo también cuestiones muy positivas, hubo crecimiento económico, hubo generación de empleos, hubo estabilidad, hubo muchas cosas que en el balance es muy positivo, sin embargo siempre he reconocido, hubo una enorme deficiencia en materia de comunicación.


¿Seguirá mandando el grupo de Peña al priismo nacional?

Por eso te comento que uno de los aspectos fundamentales de este movimiento es luchar por la inclusión, no dudo que haya tentaciones de grupos de personajes de querer quedarse con el partido como si fuera una franquicia, pero a esos que les llamas el grupo de Peña tendrá que participar en igualdad de circunstancias que los militantes de toda la república.


En esta nueva etapa del priismo nacional, ¿dónde ves a Manlio Fabio Beltrones?

Manlio es un cuadro que ha actuado de manera muy prudente, yo pude estar cerca de él en todo el proceso electoral y por supuesto vino construyendo desde meses o años atrás, la propuesta del gobierno de coalición como una etapa transitoria hacia un cambio de régimen. Yo creo que Manlio seguirá sin duda en esa perspectiva de lograr impulsar un cambio de régimen en el país, lo veo como un actor muy importante no solo en el PRI, sino en el contexto político en general del país.


En esta refundación, ¿ves alianza o fusión con otro partido para crear uno solo?

Claro que no se descarta, la posibilidad de hacer alianzas con la sociedad o con grupos sociales incorpora también la posibilidad de hacer alianza con otros partidos políticos, todo eso es lo que viene, todo eso es lo que tenemos que construir y no solo eso, necesitamos ponerle banderas a la acción del partido, porque el PRI que actuaba como una dependencia política electoral de los gobiernos priistas ese ya no existe, ya no puede existir, debe ser un partido útil a la sociedad.

Si el PRI no se convierte en un partido útil a la sociedad, que responda el reclamo de la sociedad y no de los gobernantes priistas, si no hacemos eso nos diluimos, desaparecemos.


La refundación del partido a nivel nación será un tema que tenga ocupado al licenciado Alfaro, ¿cerca o lejos de Sonora?

Yo siempre estaré cerca de Sonora, es mi tierra, fue un gran honor por supuesto como priista el que la dirigencia nacional me pidiera que encabezara como parte del partido los trabajos de la reforma política de la capital de la república, es la ciudad de todos los mexicanos, es la capital de la nación y para mí fue un gran honor encabezar por parte del priismo todo ese proceso de transformación por la que desaparece el Distrito Federal y se crea una nueva identidad federativa que es la Ciudad de México como tal, y participar como diputado local en el proceso de la integración de la constitución política y de las primeras leyes constitucionales, esto me llevó también a que el partido en la Ciudad de México me pidiera que fuera candidato a Senador por la propia ciudad.


¿Te gustaría ser dirigente del PRI en la Ciudad de México?

Es una meta que me he propuesto porque sé que puedo unir a los grupos de la ciudad, mi trabajo en el ámbito nacional y mi desempeño en la asamblea legislativa de la Ciudad de México me permitió establecer este tipo de vínculos para poder ser puente con estos grupos y lograr que el partido se fortalezca en la Ciudad de México.

Pero volviendo a tu pregunta, siempre muy cerca de Sonora, siempre muy cerca.