México es un país racista y clasista

2018-01-08

Por más que renegamos la afirmación, muy en el fondo de nuestra conciencia tenemos certeza de que México es un país racista y clasista. La constantes distinciones y comparaciones entre los mexicanos del norte y sur, centro y sur, chilangos, norteños, indios, son el pilar de la antítesis de la “raza de bronce” y crea muros intangibles que nos dividen.

El canon cultural colectivo de la “Piel Dorada” fue aceptado en los años post independencia donde la gran mayoría de los mexicanos cabía en la denominación nacional que parte realmente de un sentimiento patriótico de unión donde no era posible discriminar por el color de piel, no de un nacionalismo racial.

Pero los datos son fríos, encuestas recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) corroboran que el mexicano, cuanto más alto en la escala social-económica, más blanco se siente. “A mayor poder adquisitivo y escolaridad, más blanco se veía el entrevistado. A más oscuro tono de piel, el porcentaje de personas que realiza actividades de baja calificación aumenta”.

Otra evidente distinción parte de la simpleza de preguntar la diferencia entre mexicanos del norte y del sur o centro; más allá de las complejos y abstractos aspectos culturales como la diversidad culinaria o la extensa amalgama de acentos y modismos, la primer respuesta que podría dar una persona -de algún estado del norte principalmente- va relacionada con los rasgos físicos.

“En el norte predominan los caucásicos (gente blanca) y mestizos, mientras el centro y sur existe un alto índice de población indígena, morena y de baja estatura. Además la gente meridional es más pobre”.

Los indígenas son apartados en un estrato distinto al de la “gente común”, en una discriminación real y evidente. En los cánones de la belleza mexicana abunda la gente blanca, basta con echar un vistazo a por los principales canales de televisión nacional, los carteles publicitarios, inclusive de manera descarada en los castings para reclutar actores se especifica que buscan gente de rasgos caucásicos, como el caso de la campaña publicitaria de Aeroméxico que buscaba un “Look Polanco”, un barrio donde predomina la gente blanca y de clase alta.

 La discriminación por color de piel es cotidiana y enfermamente normal. La piel morena se asocia con el imaginario social a una condición subalterna, muchos no pueden ver a un indígena viviendo en una gran ciudad, o con un salario alto.

Los términos: negro, quemado, el indio, se convierten en peyorativos. ¿Cuántas veces no hemos escuchado el “qué quemado estoy” como si fuera algo malo y no por la exposición a los rayos UV causantes de cáncer de piel, a la mayoría de la gente le preocupa la idea de estar más moreno.

O el “qué indio eres” para denotar desconocimiento tecnológico o apariencia física descuidada. Incluso en nuestro sistema político, el INEGI evidenció de que la mayoría de los diputados de entre los distintos partidos, es gente de piel clara.

En el país existe un problema de autoaceptación: todo el mundo se percibe más blanco, hay una tendencia a ponerse menos prieto. Los mexicanos quieren ser más claros. Lo preocupante es que el ser indígena realmente se traduce en dificultades en cuanto a búsqueda de oportunidades en el mundo laboral.

A veces la gente que gasta más en su educación, es la más mal educada

En la era dorada del materialismo donde impera la idea de que uno vale lo que tiene, sentirse próspero también llega a traducirse muchas veces en sentirse mejor que los demás. Esta falsa seguridad, parte de la idea de que el éxito está en el dinero, bienes materiales y parejas sexuales (que también se pueden comprar).

La presencia de las clases sociales se exalta en la cultura y en la contracultura de la nación, como puede notarse en las telenovelas cuyas historias nos muestran casi siempre al habitante de una colonia baja que se enamora de un millonario imposible, que al final termina siendo posible.

Imposible porque la “gente de sociedad” no debe llevarse con la chusma, la plebe, la gente de barrio. Irónicamente la “gente de sociedad” termina haciendo lo contrario a ser gente social al limitar y segregar el círculo en el que se relaciona, rechazando externalidades.

Si comparamos los ingresos de familias elitistas de una ciudad chica con los de familias de clase media de algún país desarrollado, evidenciarían el ridículo de sentirse superior por ganar una suma que cualquier profesionista podría percibir. Aún así, el tener más dinero que otros no es justificación o motivo para ser arrogante y déspota.

Aparentar lo que no tenemos o no somos se da en todas partes, también el intento por estratificar círculos sociales, no es un rasgo característico de cierta nacionalidad. Lo curioso es que los más desesperados por encajar o sentirse en la clase alta es la clase media.

Celebramos el arquetipo de fresa o mirrey, algo que empezó como un insulto se ha vuelto un atributo deseable, una aspiración; ser mamón es la posibilidad de reflejarse como alguien importante a través de hacer sentir a los demás poco importantes.

En el plano inconsciente del pensamiento mirrey, ser engreído es el paso número uno para ganar respeto, autoridad y notoriedad. El proceso pareciera ir a contracorriente de las aspiraciones humanistas: convertirse en alguien a costa de sustraer esa posibilidad a otro; el “chingón ventajoso” como forma de empoderamiento y lo que se convierte en su manera de entender y comprender el mundo.

Para ser alguien, otro tiene que dejar de serlo, entonces la construcción de lo social se vuelve excluyente, lineal pero no pareja, en una palabra: clasista.

¿Qué dice la ciencia al respecto?

Con frecuencia, si no curioseamos entre los menesteres de la psicología, solemos autodefinirnos como libres de prejuicios, para nada racistas, ni sexistas ni mucho menos hemos recurrido al clasismo para relacionarnos con los demás.

Sin embargo, décadas de estudios y pruebas van demostrando exactamente lo contrario: nuestro cerebro está programado para ser prejuicioso, sexista, racista, y clasista. Habiendo aceptado la afirmación, lo que debemos procurar es combatirlo de frente o, por lo menos, eliminar sus efectos más nocivos.

Sí, todos en el mundo tenemos tabúes y prejuicios. Otra cosa es que la mayoría de la gente no es del todo consciente de estas distinciones, es natural la tendencia de vernos a nosotros mismos mucho mejor de lo que somos realmente.

Según especialistas, nuestro cerebro está diseñado para hacer estos prejuicios, estereotipos y demás sesgos cognitivos porque es su forma de filtrar las enormes cantidades de información que nos rodea. Autores como George Loewenstein, profesor del Carnegie Mellon y uno de los mayores expertos en el papel de la parcialidad en la formación de nuestros juicios menciona: “La gente siempre cree que no es tendenciosa, aun cuando se pueda documentar estadísticamente que hay una gran arbitrariedad”.

Esta representa para nuestra especie, una forma relativamente útil de clasificar información en nuestra etapa de cazadores-recolectores, pero ahora es un problema porque es el pilar del racismo, el sexismo y diversos clasismos (sí, todos lo somos, aunque no nos demos cuenta, unos más que otros por convicción).

Los prejuicios, pues, a veces son para bien (creemos que algo es mejor de lo que realmente es) o para mal (creemos que es peor), pero se producen en todos nosotros, y hacia todas las cosas que nos rodean: la etnia, el sexo, la belleza, la edad, el tipo de trabajo, los guarismos de la cuenta bancaria.

Caucásicos, mestizos, indígenas, ricos, pobres, nacos y fresas; no estaría mal retomar la idea colectiva de la raza de bronce, pero de corazón, no como una manera de referirnos a nuestro tono de piel, si no al cultural mexicano que nos une, ese sentimiento patriota que florece en las grandes adversidades como las de los terremoto del 2017. Es lo más cerca que hemos estado de ser el México que queremos ser.

El prisma dispersa la luz y revela el espectro de matices de la semana

Almagre. RJxM en un diciembre muy movido. La Red de Jóvenes x México, aprovechó las pasadas fiestas decembrinas para acercarse a las distintas comunidades de la Perla del Mayo, en donde realizaron posadas y fiestas navideñas, brindando un rato agradable para los menores.

Distintos sectores recibieron al equipo de la Red, dirigida por Jesús Ríos Bourne y Aurora Araiza, quienes coordinaron distintas dinámicas y juegos en equipo con los niños y muchachos. Jesús Bourne, mencionó que el grupo se ha enfocado en trabajar no solo en el casco urbano, sino también en las comisarías, apoyando en distintas ramas como educativa, deportiva y cultural en cuanto a las posibilidades que tienen.

Cerúleo. OOMAPASN redobla esfuerzos para mejorar la calidad de sus servicios. El Director de la paramuncipal, Roberto Rodríguez Castillo, mencionó que gracias la gestión de recursos del Alcalde Raúl Silva Vela ante el gobierno federal y estatal, han obtenido apoyos en cuanto a equipo para desazolvar los pozos, la red de drenaje y distintos cárcamos de la entidad, esto con la finalidad de eliminar y prevenir aguas negras en todos los sectores del municipio.

Rodríguez Castillo destacó que los trabajos en la red de drenaje principal se han realizado constantemente, pero gracias nuevos apoyos, en estos últimos días, se han mejorado las labores de mantenimiento y reemplazo de tuberías que ya cumplieron su vida útil. Así mismo, hizo un exhorto a la ciudadanía a no tirar basura o desperdicios en la red de drenaje.

Rojo Colorado. Campañas a la vuelta de la esquina, ¿qué le depara al sur de Sonora? Desde los inicios de este nuevo año, ha sido notorio el agresivo dinamismo informativo que se ha apoderado de medios y redes sociales, pues se avecinan cambios en nueve distintas gubernaturas, alcaldías municipales y la renovación de diputados y senadores, esperando presenciar uno de los procesos electorales más interesantes y reñidos de la historia, especialmente el de la Presidencia de la República.

Partiendo de lo general a lo específico, los históricos niveles de desaprobación que tiene el Presidente, Enrique Peña Nieto, serán un factor que influirá negativamente para el PRI en todas las categorías mencionadas de la próxima contienda, pues al gobierno federal se le atribuye el amargo inicio de año con el alza de las tasas de interés, precios en la tortilla, energía eléctrica, gas butano y gasolina, que tendrán como efecto colateral a corto plazo un aumento en la inflación (a pesar de que estas medidas estén pensadas para contrarrestar efectos negativos en la economía a mediano plazo), sin duda será un factor del voto castigo.

Por el lado de Partido Acción Nacional, las cosas tampoco andan nada bien con las fracturas internas y gran cantidad de importantes perfiles desertores panistas quienes apuntan ubican como responsable directo a Ricardo Anaya, Ex Dirigente del partido y ahora virtual candidato para contender a la presidencia en las filas del PAN.

Aspirantes, son muchos, a pesar de ello, aún no hay claridad del todo en cuanto a quiénes serán los abanderados y para qué cargo. En lo que respecta al Distrito 07 Federal, la lucha podría quedar entre la maestra Rosario "Chayito" Quintero Borbón, por la alianza Morena, PT y PES; El Alcalde de Navojoa, Doctor Raúl Silva Vela por el PAN; y Heliodoro Soto Holguín, Alcalde de Huatabampo quien tampoco se descarta para el Distrito XXI, pues es posible la inclusión de un “As bajo la manga”, y que el tricolor mande a uno de los congresistas, Ana Luisa Valdés (por eso de la ley de equidad de género) o Jorge Luis Márquez.

Estos últimos, de igual manera, no son descartados para la contienda de la Alcaldía municipal en Navojoa por parte del PRI, donde también ven con buenos ojos al joven Uriel Silva Bours, actual Secretario de Organización del CDE del partido a nivel estatal. Por parte del PAN, no es secreto que Martín Ruy Sánchez es el virtual abanderado a contender por la Alcaldía en la Perla del Mayo.

En cuanto a diputaciones locales, hay interesantes perfiles por el PRI como Alí Camacho Villegas quien desde el nicho de la Congregación Mariana Trinitaria ha estado muy cercano a las necesidades y carencias de Etchojoa, cabecera del Distrito XX, aunque hay quienes no descartan al Alcalde de este municipio, Ubaldo Ibarra Lugo o al actual titular de CECOP, Manuel Bustamante o Jonathan Tito Mariscales, quien ha hecho una excelente labor desde ICATSON.

En cuanto al PAN, los perfiles más atractivos son el del actual titular de OOMAPASN, Roberto Rodríguez Castillo; el Regidor Gerardo Pozos Rodríguez y el Secretario del Ayuntamiento de Navojoa, Víctor Félix Karam.