Crónica de una debacle anunciada

2018-07-03

Por Alan Castro

 

Nadie tenía duda de que el próximo presidente de la república sería Andrés Manuel López Obrador, pero pocos se imaginaban que la ola de Morena arrasaría todo a su paso el pasado primero de julio.

 

A medida que pasan las horas, se disuelve en una taza de café el sentimiento de sorpresa, las pasiones vuelven a la normalidad y las calenturas vuelven a la misma temperatura, el análisis se vuelve frío y más razonado.

 

Desde hace algunos meses se hablaba en diferentes foros de un ‘tsunami’ electoral que sepultaría al PRI, incluso se habló de un voto anti sistema o, como lo llaman otras personas, un voto de castigo al PRIAN.

 

Nadie se dio cuenta que en realidad se estaba formando la tormenta perfecta a favor del joven partido de Morena, que terminó siendo más que un fenómeno natural, un verdadero fenómeno electoral.

 

En mi doble destino de ser ciudadano y periodista aún no asimilo bien la desvelada de anoche siguiendo los resultados preliminares, pero tampoco el asombro de la debacle del hegemónico partido tricolor en la entidad.

 

El 29 de marzo cuando salió el primer spot televisivo de Andrés Manuel López Obrador daba un mensaje claro, sintiéndose ganador de la contienda presidencial, pedía el voto por los candidatos a senadores y diputados federales de Morena.

 

El mensaje fue ignorado por muchos, sobre todo los partidos políticos, pero fue efectivo en donde tenía que serlo, la gente entendió que no solo se necesitaba ganar la presidencia de la república, sino tener la mayoría de las cámaras legislativas.

 

Las encuestas de nueva cuenta fallaron, pero no por una mala aplicación, ni por una metodología errónea, sino por una mala interpretación de los resultados que arrojaban, los indecisos hicieron la diferencia de nueva cuenta.

 

Históricamente los que no dicen por quién van a votar no es porque no han decidido, sino porque se están guardando un voto, que la mayoría de las veces es un voto de castigo que cuidan con recelo para ejercerlo el día de la votación.

 

Y así fue, la ciudadanía entendió al voto como la herramienta para quitar y poner, pero sobre todo para castigar una clase política que según su juicio nunca vio por sus intereses, necesidades, ni problemáticas.

 

Saben, tengo sentimientos encontrados aun sin militar en ningún partido ganador o perdedor, entre la eliminación de México en el mundial y el desmoronamiento de mis pronósticos electorales, estoy anonadado.

 

Algunos dirán que no ganó Morena, sino que perdió el PRI, pero esto no es un juego de futbol, es la voluntad del pueblo reflejada en el sufragio de la mayoría de los ciudadanos que salieron a votar, y el pueblo nunca se equivoca.

 

En el estado hubo un análisis de nuestra parte que se confundió, sí hay una buena evaluación de la Gobernadora Claudia Pavlovich, pero ella representa el Gobierno del Estado y no necesariamente a su partido.

 

Contrario a lo que sí sucedió a nivel federal donde la carga negativa del gobierno de Enrique Peña Nieto la absorbió el PRI, y aun teniendo un buen candidato no pudo cargar la pesada losa tricolor que termino por aplastarlo.

 

Previo al inicio de las contiendas electorales era visible que Morena estaba mejor posicionada que el PRI en todos los aspectos, pero se confiaron y pensaron que la gente votaría por el candidato y no por la marca.

 

Lo que un día fue un electorado inteligente que ejercía siempre voto maduro, que votaba más por el candidato e incluso diferenciaba el voto entre los diferentes puestos de elección popular, hoy no fue el común denominador en las urnas electorales.

 

En Sonora no hubo voto diferenciado, la gente votó por Morena sin siquiera leer completo el nombre y apellido de sus candidatos, bastó tener los tres logotipos de los partidos de la coalición para querer juntos hacer historia.

 

Y hay que decirlo con la verdad, la gente no votó con la cabeza, voto con el hígado pero con el corazón en la mano, su razón solo les dio para decidir no votar por más de lo mismo y darle el beneficio de la duda a los nuevos.

 

Ganar o perder no son los riesgos de la democracia, el verdadero riesgo es que lleguen al poder personas que no están preparadas para gobernar y legislar, pero pongámonos serios, ¿cuándo han gobernado realmente la gente que tiene que gobernar?

 

Esta fue una derrota anunciada, sobre todo en las redes sociales, en cualquier publicación que oliera al PRI o al PAN, había un repudio inmediato que respondía a Morena, pero nadie hacía caso o tal vez nadie pensó que la ciudadanía dejaría el celular y saldrían a votar.

 

El mapa electoral de Sonora ya no es bicolor, se pintó guinda y no es porque sea el color del partido de López Obrador, sino por putrefacción del priismo rojo que acabó con heridas profundas que hoy sangran la derrota electoral.

 

No hay cruda más fea que la cruda verdad, y la resaca que deben de traen muchos no se quita con aspirinas, políticos que se embriagaron de poder hoy seguramente lamentan sus excesos, pero hoy solo la obscuridad y el silencio podrán reponerlos.

 

Sylvana es Senadora de la República, misión cumplida

 

Me resisto a la idea de que Manlio Fabio Beltrones Rivera permitiría que su hija perdiera la Senaduría de la República en Sonora, pero hay que recordar que el licenciado además de ser un excelente operador electoral, es sin lugar a dudas un mejor negociador político y un estratega con una visión aguda a mediano y largo plazo.

 

Sylvana Beltrones Sánchez es virtual Senadora de la República por Sonora, ese era el objetivo principal y hoy es misión cumplida, aunque llegar a la cámara alta como mejor minoría signifique la sacudida de mitos y sobre todo políticos que arrastraban como lastre durante los noventa días que duró la campaña electoral.

 

¿Negociación política?, no se, ¿quién no se imagina que el licenciado Beltrones viendo perdida la Presidencia de la República pudiera haber cedido a López Obrador la senaduría de su estado y asegurar la llegada de Sylvana a la cámara alta del poder legislativo, para la postre ser una carta fuerte para la gubernatura? Yo no.

 

Para nadie es un secreto que Sylvana Beltrones teniendo como plataforma político electoral el Senado es aspirante natural al Gobierno del Estado, pero difícilmente podrá postularse con un partido que habrá de sufrir un duelo poselectoral a nivel federal y una difícil transición en el estado con la mayoría en el Congreso para Morena.

 

“Sylvana va a ser gobernadora por Morena”, me dijo un amigo que fue mi profesor y hoy suena a profeta, en realidad tiene mucho sentido su análisis, Lilly Téllez se bajó para la gubernatura y Alfonso Durazo será Secretario de Seguridad Pública del Gobierno Federal, el camino está libre para Sylvana Beltrones, pero tendría que cambiar de vehículo.

 

Pero bueno, dicen que Lilly Téllez así como dice una cosa dice otra y si el pueblo se encapricha no dude que se interese por el Palacio de Gobierno, y bueno Alfonso Durazo probará qué tal le va como secretario federal y si las cosas no están bien en seguridad, la gubernatura podría ser una opción interesante.

 

Me queda claro que el Senado no era realmente lo que estaba en juego esta elección, sino el Gobierno del Estado, pero hoy no suena un Maloro Acosta, un Toño Astiazarán, un Ernesto de Lucas o incluso un Ernesto Gándara, hoy no suenan nombres, solo se ve el partido que buscará ser la primera fuerza en el estado, Morena.

 

Pero bueno, habrá que esperar tres años más para ver quién buscará la gubernatura, de una vez encarte a Sylvana Beltrones y no descarte a la virtual alcaldesa de Hermosillo, Célida López Cárdenas, quien al gobernar la capital del estado se convierte en peligrosa aspirante a la gubernatura del estado en el 2021. Así las cosas.

 

La Maldición del Pano

 

Por azares del caprichoso destino en mi imberbe etapa de estudiante tuve la oportunidad de colaborar en una campaña electoral con un precandidato a la gubernatura, que por cierto era el último lugar de los cuatro aspirantes de aquel entonces, saltando de campaña en campaña y de equipo en equipo terminé en la candidatura a la presidencia municipal.

 

El candidato en realidad era bueno, tenía presencia y carisma, además el apoyo del gobernador en turno, quien lo había postulado luego de unos contratiempos internos del partido que gobernaba, pero algo estaba un poco mal, iba contra un perfil maduro que traía mucho recurso y también el mensaje de alternancia en el 2009.

 

Recuerdo que el día de la elección había un silencio sepulcral, se había perdido y por mucho, supongo que si las derrotas electorales duelen a los simpatizantes y colaboradores, duele aun más al candidato que las padece, esa fue la primera vez que Epifanio Salido Pavlovich perdió una posición de elección popular.

 

Tres años después regresó por la revancha, obviamente con más experiencia el Pano se postuló a una diputación federal, las condiciones estaban dadas para hacer una campaña exitosa y construir un triunfo electoral definitivo, y así lo hizo, las cosas salieron muy bien hasta el día de la votación, donde la gente no supo votar bien.

 

Muchos votos que llevaban la intención de elegir a Salido Pavlovich se tuvieron que anular debido a que estaban mal marcados, esos votos nulos hubieran sido la diferencia que le daría el triunfo al priista ante su contendiente, que lamentablemente se vio favorecida ante el error del electorado que terminó por condenar al Pano.

 

En el 2015 el Pano Salido regresó al ruedo político, pero esta vez como candidato plurinominal del partido al Congreso del Estado, colaborando en la campaña de Claudia Pavlovich se ganó el respeto de muchos y terminó por forjar un perfil maduro que le valió la coordinación de la bancada priista.

 

Como coordinador del grupo parlamentario lo hizo muy bien, y se buscó la reelección, pero esta vez como candidato de mayoría relativa y no representación proporcional, el distrito XI ya conocía al Pano y lo arropó, hizo la mejor campaña siendo el mejor candidato con capacidad y carisma, pero ahora otra cosa pasó.

 

La gente castigó sin piedad a su partido y aunque él merecía más que nadie regresar al Congreso del Estado, no llegó, y con él se fueron todas las ilusiones de conseguir su primer triunfo electoral, pero la gente habló y hay que hacerle caso, aunque muchos crean que en verdad existe la Maldición del Pano.

 

#CortitasDeMONITOR

 

MI RECONOCIMIENTO a todos los jóvenes que participaron en este proceso electoral, primeramente los candidatos a las alcaldías, diputaciones locales y federales, con especial ahínco a Emeterio Ochoa, Everardo López, José Enrique Carrasco, Denisse Navarro, Uriel Silva Bours y Anabel Acosta.

 

Pero también a todos aquellos jóvenes que estuvieron coordinando las campañas juveniles y colaborando en diferentes trincheras, quienes al margen de lo acontecido y por supuesto de los resultados, su trabajo habla por ellos y será su propia juventud la que los mantenga firmes en esta carrera política, que aunque pareciera de velocidad, es de resistencia.

 

OTRO BOXEADOR llegará al Congreso del Estado, Orlando Salido de Morena ganó la elección pese a los escándalos que lo caracterizaron las últimas fechas, agredir a una mujer en un bar de Cd. Obregón o robarse unas caguamas de una tienda de autoservicio no fueron impedimentos para que la gente confié en él y le den el beneficio de la duda. Qué cosas.

 

Gracias totales y… ¡ÁNIMO!