Luto nacional por feminicidios

2020-02-24

Cada mañana, amanecemos con noticias sobre crímenes contra mujeres donde incluso son niñas las afectadas por esta violencia en la que estamos sumidos, que nos duele y nos indigna. En los últimos cinco años han sido asesinadas más de 350 menores. Casi se le da muerte a una niña cada cinco días.


Esto ha derivado manifestaciones por parte de grupos feministas por largo y ancho de la geografía mexicana, llegando incluso al palacio de gobierno. La respuesta del ejecutivo a las manifestaciones ha sido insensible e insensata: “no rayen las puertas”, el presidente López Obrador incluso ha demeritado uno de los crímenes que más repercusión ha tenido en días recientes. 


El caso de Fátima a este punto es de conocimiento para la mayoría de mexicanos; una pequeña de 7 años de edad secuestrada al salir de la escuela y hallada muerta con señas de abuso sexual ha vuelto a conmocionar a nuestra sociedad que, aún no dejaba de lado el caso de Ingrid Escamilla e incluso con el de Abril Pérez Sagaon. 


Pero Fátima un nombre de muchos que recibe el fenómeno feminicidios de todos los días. Los casos de niños y niñas desaparecidos en México se cuentan por miles; según información de la Secretaría de Gobernación. Actualmente, once mil niños se encuentran desaparecidos, más de mil de ellos reportados solamente en el año pasado. 


Tristemente no se trata de algo nuevo, pero hasta hoy pareciera que llegamos a un punto máximo de hartazgo colectivo donde la única solución es un cambio ideológico como mexicanos.


Recientemente la Cámara de Diputados aprobó de 415 votos a favor y solo uno en contra, la aumentar las penas por feminicidios y por abuso sexual a menores. La propuesta, que ahora deberá ser aprobada por el pleno del Senado, establece un aumento de penas por feminicidio; también hasta 18 años de prisión a quienes abusen sexualmente de menores (la pena actual es de 10 años).


Desde Prisma celebramos que se esté legislando sobre el tema, pero hay que tomar en cuenta que gran parte de feminicidas (que a final de cuentas son homicidas), de lo último que se preocupan es de las consecuencias legales de sus actos. Un asesino no piensa durante el acto cuántos años de cárcel le darán en caso de ser atrapado y enjuiciado.


Es cierto que nos hace falta es un sistema de justicia eficiente pero también nos urge un cambio ideológico del actuar sin consecuencias, de miras hacia un bien común como municipio, como estado y como nación.


Aunque el presidente culpe al neoliberalismo por los feminicidios (maroma que parece sacada de propaganda de la Unión Soviética o de la Cuba comunista), estas cifras están lejos de ser culpa de un modelo económico, porque asesinos y gente enferma los hay hasta en el socialismo más utópico que se puede imaginar. 


Y aquí las acciones (en este caso sanciones) son responsabilidad de gobiernos de todos los niveles que por años se han hecho de la vista gorda ante la evidente corrupción y degradación de un sector de seguridad pública que navega sin rumbo. 


No hay estrategia o lineamientos en las cúpulas más altas, y en los últimos eslabones encontramos gente trabajando sin estudios, sin equipo, sin capacitación, con bajos sueldos y -en algunos casos- con exigencias de cuotas de los altos mandos. Es la fórmula perfecta para una autoridad propensa a corromperse.


Insisto, AMLO del 2012 o del 2006 sería un excelente opositor del AMLO del

2020 que prefiere evadir temas, sonreír, relajarse, echar culpas y aparentar que todo está bien.


Entre tanto, la sociedad mexicana observa con horror el statu quo de un país que se está desmoronando. A todos nos invade un sentimiento de dolor e impotencia. 


Pero los asesinos son no solo los despiadados que cometen los crímenes; también lo son los policías, los agentes del Ministerio Público, los jueces que dejan ir, los funcionarios que dan protección a criminales. Por ello, desde mi óptica los movimientos feministas están en todo su derecho de manifestarse y de convocar a un paro nacional el próximo 9 de marzo. Son voces que hoy más que nunca deben ser escuchadas.


El Prisma dispersa la luz y revela el espectro de matices de la semana 


Negro. Se presenta formalmente ante el Congreso la petición de Juicio Político para la Alcaldesa de Navojoa. No es la primera ocasión que regidores del Ayuntamiento acudían al congreso para solicitar la intervención de los diputados por los casos de corrupción del Ayuntamiento de Navojoa pero es la primera vez que son recibidos por bancadas que tienen en su agenda legislativa el caso .


El diputado Gildardo Real del PAN, uno de los principales promotores para el juicio político de Rosario Quintero, acompañó a los regidores a la entrega de un documento con sello de recibido con fecha del 20 de febrero para que proceda el juicio político hacia la alcaldesa.


Los Regidores que integran la Comisión de Hacienda, Carlos Quiroz, Berenice y Teresita Álvarez, elaboraron una extensa y sustentada solicitud en la que detallaron todos los casos de corrupción de la entidad, desde los vales clonados hasta los robos de tesorería y casos de OOMPASN.


Precisamente en días recientes los trabajadores del Organismo Operador del Agua siguen en una situación de tensión con las autoridades del municipio que en vez de dar respuesta a las peticiones del colectivo, hacen uso excesivo de fuerza al tratarlos como delincuentes.


Alrededor de 100 elementos de Seguridad Pública y unas 17 unidades policiales, fueron concentrados a temprana hora en las instalaciones de OOMAPASN, por trabajadores que protestaban, descuidando la seguridad en diversos sectores de la ciudad.


Ante la evidente crisis política que se vive en la entidad, diputados de Morena (Mención especial para Griselda Soto quien en vez de sumarse a las causas ciudadanas apoya a la alcaldesa Rosario Quintero) y de la bancada del PAN, contemplan en su agenda legislativa proceder con el Juicio Político de la alcaldesa. ¿Será que por fin se le hará justicia a los navojoenses?