El Maquillaje de la Chayo, desvió de recursos por mas de 68 millones de pesos

2019-11-12

En marcha la "Operación Maquillaje" del gobierno municipal de Navojoa, para justificar el desfase en el presupuesto de egresos por más de 68 millones de pesos; coincidentemente, este monto es similar a los recursos extraordinarios que de la federación percibió la alcaldesa Rosario Quintero para su aplicación en obras y otras necesidades; literalmente, el millonario fondo se arrojó por las coladeras, a menos claro, que haya tenido otro destino.


Por José René Rosas


La alcaldesa de Navojoa Rosario Quintero Borbón y la estructura financiera del la administración a su servicio, han activado la "operación maquillaje" del presupuesto 2019 ejercido al mes de septiembre; el saldo de la desviación de recursos a gastos fuera de las asignaciones a las dependencias que integran el gobierno local, asciende a más de 68 millones de pesos, erogaciones que no fueron aplicadas a las necesidades operativas de la institución; en su gran mayoría, estos egresos fueron autorizados, avalados y decididos por el Secretario del ayuntamiento Guadalupe Morales Valenzuela, quien al margen de las facultades del cargo que ostenta, usurpa las funciones de la Tesorería, el titular del área Jesús Antonio Covarrubias Aguilar, solo es el ejecutor de las instrucciones que recibe de sus superiores, aunque ello no lo exenta de culpas en el desastre financiero que arrastra la gestión de Morena.


En el documento enviado a los regidores que integran el Cabildo navojoense, una solicitud de modificación al presupuesto de egresos del presente año, ajustada a septiembre pasado, contempla ajustes en partidas y dependencias bajo la modalidad de recalendarización, ampliaciones y reducciones al gasto ejercido al 30 del mes citado, es decir, maniobras administrativas para registrar en los números los recursos que fueron tomados de distintas partidas presupuestales, debidamente etiquetadas, para aplicarlos en otros asuntos para los que no fueron especificados en la Ley de Egresos del ayuntamiento de Navojoa; de entrada, la propuesta ha puesto en alerta a los ediles, sobre todo a los de oposición, que seguramente no aprobarán la medida de modificación presupuestal.


El criterio contable y los principios de auditoría gubernamental, indican que en el transcurso de nueve meses del año en curso, se aplicaron recursos etiquetados a una dependencia en específico, utilizados en rubros o áreas distintas a las planificadas en el documento rector que es la Ley de Egresos Municipal, sin especificar los aspectos del gasto y su destino final; la maniobra se centra en el reacomodo de los números de los presupuestos iniciales en cada departamento, a partir de ahí se establecen ampliaciones y reducciones, acomodando las cifras añadiendo donde quitaron recursos para empatar las partidas; este esquema activado desde el comienzo de la gestión de la alcaldesa Rosario Quintero, fue diseñado con la finalidad de disponer de recursos para usos no claros o de beneficio personal de sus ejecutores, financiamiento de proyectos políticos, engrosar las cuentas personales de los involucrados, entre otros.


Sin embargo, en el plan de acción de quitar y en apariencia reponer recursos desviados, favorecer unas áreas y castigar otras, presupuestalmente hablando, se pone de manifiesto en las carencias que se hacen recurrentes en los rubros afectados, como en este caso en particular, los más de 68 millones de pesos desviados se han cargado, principalmente, a las partidas de Servicios Personales y Servicios Generales, en que se dividen además de otras, las asignaciones del gasto a cada dependencia; no es de extrañar que todo el movimiento esté enfocado en estos dos aspectos, aquí se concentran los egresos por concepto de sueldos, horas extras, aguinaldos y lo demás relacionado a lo laboral; en Servicios Generales, se contempla el gasto de rentas, contratos, servicios públicos como el alumbrado y costos del servicio de recolección de basura, sólo en este último, se destinan 600 mil pesos mensuales por pago del depósito de la basura en el Relleno Sanitario.


Los profesionales en administración y contaduría, saben perfectamente que las partidas citadas ofrecen margen de maniobra para la fuga de recursos de un gobierno municipal y coincidentemente, los conceptos de sueldos, horas extras, el consumo de suministros como gasolina y diesel, se han incrementado considerablemente en el ejercicio que contempla el gasto corriente del ayuntamiento, en los informes de las cuentas trimestrales este ha sido el tema de las discusiones al interior del cuerpo de regidores, en respaldo de ello, integrantes del mismo elaboraron un expediente que sirvió de base para interponer, en la Fiscalía Anticorrupción de Sonora, FAS, una denuncia para que se investigue el conocido "Valegate", un presunto fraude en el consumo de combustibles por más de 2 millones de pesos, en el que se involucra a la alcaldesa Rosario Quintero y miembros de su familia.


Desde el día primero de enero del 2019, el ayuntamiento de Navojoa comenzó a ejercer un Presupuesto de Egresos de 542 millones, 734 mil 328 pesos, monto autorizado en la ley del ramo para su aplicación en el transcurso del año en curso, sin embargo, en el primer trimestre, el Gobierno Federal realizó ajustes a los presupuestos de estados y municipios, a Navojoa le fueron asignados 68 millones de pesos, recursos extraordinarios para reforzar las necesidades más apremiantes del municipio, obras y servicios públicos. A la vuelta de nueve meses, al mes de septiembre que cubre el ejercicio del tercer trimestre, el presupuesto 2019 de la administración que preside la maestra Rosario "Chayito" Quintero, está literalmente agotado, producto de una pésima administración financiera, desfases y desviación de recursos.


El gasto anual autorizado al principio, de 542 millones y fracción, pasó a poco más de 611 millones de pesos, no es por lo tanto admisible o producto de una casualidad, que el monto de recursos extraordinarios enviados al gobierno local, adicional al presupuesto de egresos vigente, sea igual en cantidad al monto de la modificación que se plantea, los 68 millones que en teoría aliviarían en parte algo de las muchas carencias que afrontan los ciudadanos de este municipio, prácticamente se fueron al caño; por el contrario, persisten y se agravan las deficiencias en la prestación de servicios y la obra pública brilla por su ausencia; a menos que Jesús Antonio Covarrubias en realidad sea un genio financiero, una aptitud hasta ahora no demostrada, no se alcanza a percibir cómo justificarán el desorden en el gasto.


Por cierto vale recordar que el tesorero fue destituido de su cargo meses atrás por el Cabildo, no obstante, permanece en el puesto por la decisión unilateral de la alcaldesa, empero, a la montaña de irregularidades que se endosan al periodo morenista en proceso, se podrían agregar algunos otros agravantes, tipificados como delitos graves, en primer lugar desacato por continuar ejerciendo, malversación de fondos públicos etiquetados, peculado y lo que se acumule, en virtud de que no se perciben indicios que permitan, siquiera como un dejo de esperanza, que nuestras ilustres autoridades tengan intenciones de corregir el rumbo, al menos en el corto plazo esa posibilidad está totalmente descartada.