Con los niños no

2020-07-06

Editorial 

Este miércoles 1 de julio de 2020 se cumplieron dos años del día en que las elecciones más grandes de la historia mexicana (por la cantidad de puestos que se votaron y la participación ciudadana) le dieron el triunfo a Andrés Manuel López Obrador, abanderado de la coalición “Juntos Haremos Historia”, conformada por los partidos Morena, PT y PES.


Desde Palacio Nacional, el presidente habló de los logros que su administración, la famosa 4T, ha conseguido en estos últimos dos años. El mensaje estaría adornado por un acto solemne, una fiesta triunfal de alegría pero fue todo lo contrario.


Vimos un presidente solo, una silla vacía y un auditorio distante sumido en la oscuridad.  Fiel a su costumbre, Andrés Manuel llevó a cabo un acto protocolario a manera de informe en Palacio Nacional. 


Fueron pocos los datos certeros o comprobables, dedicó el evento a hablarle a su base de votantes y refrendó su intención de transformar a México por medio de -según sus palabras- gobernabilidad, paz y tranquilidad, a pesar de que, en los hechos, la realidad del país está muy alejada de discurso.


Por si fuera poco, los hashtags y halagos en marco a las celebraciones fueron opacados por críticas hacia la esposa del presidente López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller, cuando le preguntaron vía twitter “¿Cuándo atenderá personalmente a los padres de niños con cáncer?” y respondió: "No soy médico, a lo mejor usted sí. Ande, ayúdelos".


Aunque sabemos la señora no es doctora en un campo de medicina, es igualmente cierto que como esposa del primer mandatario se le invoca sensibilidad ante el dolor que viven no solo los niños, sino también, los padres de familia que enfrentan ese lamentable padecimiento y del cual no se les ha garantizado los medicamentos para ser atendidos.


“Con los niños, no” – le decía la señora Beatriz Müller al youtuber Chumel Torres por haberse atrevido a ponerle un apodo a su hijo. El incidente incluso derivó en una embestida contra la CONAPRED. Un reclamo que no solo canceló un foro y provocó la renuncia de la encargada de ese organismo autónomo, que por cierto es mujer, sino que también, han puesto en la mira de la decisión presidencial la desaparición del instituto que se encarga de combatir la discriminación en México.


Y sí, efectivamente, con los niños, no, especialmente con quienes sufren terrible enfermedad que aun sabiendo que en el mayor de los casos no hay un desenlace favorable, merecen recibir un trato solidario, sensible y humano.